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La película de miedo que se quedó SIN DUEÑO por un despiste: La noche de los muertos vivientes

Una sola línea de texto desapareció de la pantalla. Y esta película de miedo se quedó sin dueño. Ganó millones…

Lugar: Pittsburgh y Evans City, Pensilvania (Estados Unidos)Época: 1967-1990Publicado: 28 de octubre de 2026Formato: Vídeo

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El 1 de octubre de 1968, el Fulton Theater de Pittsburgh estrenó una película de terror rodada en blanco y negro por un grupo de amigos de la ciudad que hasta entonces se ganaban la vida con anuncios de televisión. No tenía estrellas ni respaldo de ningún estudio de Hollywood. «La noche de los muertos vivientes», de George A. Romero, acabó recaudando decenas de millones de dólares en todo el mundo y fijó el modelo de muerto viviente que el cine sigue copiando más de medio siglo después.

Su historia más famosa es la del aviso de derechos que desapareció y la dejó sin dueño, y la contamos en otro expediente. Este va por otro camino: cómo se hizo, con qué dinero, en qué granja y con qué trucos, y por qué su final asustó a quienes podían haberla comprado.

Anuncios de cerveza, acero y kétchup

A mediados de los años sesenta, Romero dirigía en Pittsburgh una pequeña productora, The Latent Image, con John Russo y Russell Streiner. Hacían anuncios y películas industriales para clientes de la ciudad como la cerveza Iron City, la siderúrgica U.S. Steel y el kétchup Heinz. Según el Heinz History Center, en sus inicios la empresa llegó a filmar segmentos para «Mister Rogers' Neighborhood», el programa infantil de la televisión pública de Pittsburgh.

Un anuncio de la marca Calgon con más presupuesto de lo habitual, una parodia de la película de ciencia ficción «Viaje alucinante», convenció a Romero de que podían hacer un largometraje. La idea era sencilla: una película de miedo barata se vendía bien.

Seiscientos dólares por cabeza

The Latent Image se asoció con otra pequeña empresa local, Hardman Associates, de Karl Hardman y Marilyn Eastman, y juntos crearon Image Ten, una sociedad pensada para hacer una sola película. El presupuesto inicial era de 6.000 dólares: cada socio puso 600 a cambio de una parte de los beneficios. No llegaba. Se sumaron diez inversores más, el rodaje se paró varias veces y Romero usaba lo ya filmado para convencer a nuevos financiadores. Al final se reunieron unos 114.000 dólares. Las cifras varían según la fuente, de «poco más de 100.000» a 125.000, pero todas son una miseria para Hollywood.

El guion nació de dos ideas. Russo había propuesto una historia de extraterrestres que se llevaban cadáveres de un cementerio; Romero tenía un relato inédito sobre necrófagos que comían carne humana. Romero reconoció además la influencia de «Soy leyenda», la novela de vampiros de Richard Matheson. El título de trabajo fue primero un genérico «Monster Flick», luego «Night of Anubis» y después «Night of the Flesh Eaters». El guion no estaba terminado cuando empezó el rodaje, Russo lo fue completando sobre la marcha y buena parte del diálogo se improvisó.

Una granja que iban a derribar

Se rodó entre julio de 1967 y enero de 1968, en película de 35 milímetros en blanco y negro, sobre todo en los alrededores de Evans City, un pueblo a unos 50 kilómetros al norte de Pittsburgh. Romero hizo además de director de fotografía y de montador. La película arranca en el cementerio del pueblo.

No había dinero para decorados, así que alquilaron una granja abandonada que iba a ser demolida. No tenía agua corriente: parte del equipo dormía allí y se lavaba en un arroyo cercano. El sótano estaba inservible, de modo que las escenas que transcurren en él se rodaron bajo las oficinas de The Latent Image, en Pittsburgh. La puerta del sótano que se ve en la película se abrió en una pared y no llevaba a ninguna parte.

Los efectos eran igual de caseros. La sangre era sirope de chocolate Bosco, que en blanco y negro daba el pego. La carne que devoran los muertos la donó la carnicería de uno de los inversores. Y el reparto mezclaba actores de teatro con los propios socios: Karl Hardman y Marilyn Eastman hacen del matrimonio Cooper, y Russell Streiner, productor, interpreta a Johnny, el hermano de Barbra (Judith O'Dea), sin haber actuado nunca en cine. Amigos y conocidos de Romero en Evans City completaron el reparto.

Ben

El protagonista, Ben, lo interpretó Duane Jones, actor de teatro y profesor de literatura en Nueva York. Jones era negro, algo que el guion no especificaba. Romero explicó que lo eligieron porque fue el mejor actor que vieron para el papel, y el personaje no se reescribió. En 1968, un héroe negro al frente de una película de terror era algo casi inédito.

La fecha le dio a esa elección un peso inesperado. La noche del 4 de abril de 1968, mientras Romero y uno de sus socios llevaban la película en coche a Nueva York para buscar distribuidor, oyeron la noticia: habían asesinado a Martin Luther King.

Un final sin consuelo

Ben resiste toda la noche en la granja. Por la mañana, una partida de vecinos armados lo confunde con uno de los muertos y le dispara. Ese final, seco y sin redención, fue un problema para vender la película. Columbia la rechazó por ser en blanco y negro. American International Pictures (AIP) estuvo dispuesta a quedársela si la suavizaban y volvían a rodar la escena final; los socios de Pittsburgh se negaron. La compró la Walter Reade Organization, que aceptó estrenarla sin censura y le cambió el título a última hora por «Night of the Living Dead».

Niños en la sesión de tarde

Se estrenó en sesiones de sábado por la tarde, a las que acudían sobre todo niños y adolescentes. El sistema de calificación por edades de la industria estadounidense no empezó a funcionar hasta el mes siguiente, así que nada impedía que compraran la entrada. El crítico Roger Ebert describió en enero de 1969 cómo una sala de niños pasaba de los gritos al silencio, y escribió: «Sentí auténtico terror en aquel cine de barrio». Variety la despachó como una orgía de sadismo.

El público respondió. Recaudó unos 12 millones de dólares en Estados Unidos y otros 18 millones en el extranjero, más de 250 veces lo que había costado.

¿Zombis?

En toda la película nadie pronuncia la palabra «zombi». Romero llamaba a sus criaturas «ghouls», algo así como necrófagos; lo de zombis se lo pusieron después la crítica y los aficionados. Tampoco inventó a los zombis del cine: ya aparecían en «White Zombie» (1932), pero eran personas hechizadas por un brujo vudú. Lo que creó Romero fue otra cosa, los muertos que se levantan solos, en masa, y devoran a los vivos. Ese es el modelo que ha heredado casi todo el género. En 1999, la película entró en el National Film Registry de Estados Unidos.

Más datos del folio

  • Rodaje de julio de 1967 a enero de 1968; la escena inicial en el cementerio de Evans City; granja alquilada que iba a ser demolida
  • Duane Jones (1937-1988), actor y profesor de literatura (Long Island University, Harlem Preparatory School); el guion no especificaba un protagonista negro; Romero: «Jones was the best actor we met to play Ben» (Jones fue el mejor actor que encontramos para hacer de Ben)

En 1 minuto

Esta película de miedo NO TIENE DUEÑO… por una línea que desapareció: lo que cuenta este Short, con más detalle

¿Lo habrías creído?

Tres datos de este folio. ¿Te los habrías creído si te los cuentan sin fuentes?

The Latent Image, productora de Romero, Russell Streiner y Rudy Ricci en Pittsburgh, hacía anuncios para clientes como Iron City Beer, U.S. Steel y Heinz Ketchup

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

Image Ten nace de The Latent Image y Hardman Associates (Karl Hardman y Marilyn Eastman); presupuesto inicial de 6.000 dólares, 600 por socio; diez inversores más; total aproximado de 114.000 dólares

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

Presupuesto «de poco más de 100.000 dólares»; rodaje sobre todo en Evans City (Butler County), a unas 30 millas al norte de Pittsburgh

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

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