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Folio 019 · Paranormal y leyendas · 1735 (leyenda) y enero de 1909 · Top 10 de Halloween, nº 8

La semana en que el DIABLO de Jersey cerró los colegios

Número ocho. El Diablo de Jersey. Una leyenda con alas…

Lugar: Nueva Jersey y Pensilvania (EE. UU.)Época: 1735 (leyenda) y enero de 1909Publicado: 28 de octubre de 2026Formato: Short

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En el sur de Nueva Jersey hay una enorme región de pinares, arena y turberas, poco poblada incluso hoy, a la que llaman los Pine Barrens, «los pinares estériles». Según el folclore local, allí vive desde el siglo XVIII una criatura con alas de murciélago, cabeza de caballo, pezuñas y cola: el Diablo de Jersey, o Diablo de Leeds, como se le llamó al principio.

Durante generaciones fue un cuento para asustar a los niños, hasta que en enero de 1909 llenó las portadas. Por eso ocupa el puesto 8 del Top 10 Halloween de El Archivo Curioso: es un caso de manual de cómo una leyenda, con ayuda de la prensa, puede desatar un pánico real.

La leyenda de la Madre Leeds

La versión más conocida cuenta que en 1735 una mujer llamada Madre Leeds, que ya tenía doce hijos, supo que esperaba el decimotercero y exclamó, desesperada, que ojalá fuera el diablo. Al bebé le crecieron alas, cola y pezuñas, y escapó volando hacia los pinares. Algunas versiones sitúan la escena en Leeds Point1.

No hay ningún documento de 1735 que hable de ese nacimiento. La primera referencia impresa conocida a historias del «Diablo de Leeds» es de 1859, en un artículo del *Atlantic Monthly* sobre el folclore de los Pine Barrens1. El nombre «Diablo de Jersey» no se impuso hasta el siglo XX.

Un almanaque, unos cuáqueros y Benjamin Franklin

Los historiadores Brian Regal y Frank J. Esposito propusieron en 2018 una respuesta sorprendente: el «diablo» nació de las disputas políticas y religiosas de la época colonial en torno a una familia real, los Leeds.

Daniel Leeds se instaló en Burlington, en la colonia de West Jersey, a finales de la década de 1670. Era cuáquero, pero publicó almanaques con contenido astrológico, algo que su comunidad veía con muy malos ojos: lo trataron de pagano, lo marginaron y llegaron a decir que trabajaba para el diablo. Su hijo Titan heredó el negocio y tuvo como rival a Benjamin Franklin, que en su *Almanaque del pobre Richard* llegó a «predecir» en broma la muerte de Titan y luego insistió en que quien seguía publicando era su fantasma1. Además, el escudo de la familia llevaba un guiverno, una especie de dragón alado. Para estos autores, el recuerdo de aquella familia «diabólica» acabó transformándose en un monstruo.

La semana del pánico: 16-23 de enero de 1909

El 16 de enero de 1909 empezaron a aparecer huellas extrañas en la nieve, algunas en lugares tan difíciles de explicar como los tejados3. Al día siguiente, un vecino de Gloucester City aseguró que él y su mujer habían visto de madrugada un ser mezcla de pájaro, caballo y canguro. En una semana, la prensa de Nueva Jersey y Filadelfia publicó cientos de supuestos encuentros2.

Las consecuencias fueron reales. Algunos colegios y fábricas cerraron temporalmente, los granjeros pusieron trampas junto a las huellas y hubo grupos armados vigilando de noche2. Los periódicos contaron que agentes de policía de Camden y de Bristol (Pensilvania) habían disparado contra la criatura1. También corrió el rumor de una recompensa de 10.000 dólares del zoo de Filadelfia, que no aparece en las actas del zoo2 y solo sirvió para animar a los bromistas.

El canguro del museo

El 23 de enero, un grupo anunció que había capturado al animal en Fairmount Park, en Filadelfia, y poco después se exhibió en una jaula del Ninth and Arch Dime Museum, un museo popular de curiosidades. Miles de personas pagaron por verlo2.

En 1929, *The Philadelphia Inquirer* reveló que Norman Jeffries, agente de prensa del museo, había alimentado el pánico para atraer público: había disfrazado a un canguro corriente con alas postizas y rayas pintadas2. El engaño explica el final de la historia, pero no los cientos de testimonios de los días anteriores.

Qué es mito y qué no

Es real la oleada de pánico de enero de 1909, con cierres temporales, partidas armadas y cientos de supuestos avistamientos en la prensa. También lo es el fraude del canguro.

Es leyenda el nacimiento de 1735, sin respaldo documental. Los disparos de la policía son lo que contaron los periódicos, sin registros que lo confirmen. No hay pruebas de la recompensa del zoo ni de la cifra de «más de mil testigos» que circula por internet, y ni siquiera se sabe cuántos colegios cerraron ni durante cuánto tiempo. Para explicar los avistamientos se han propuesto confusiones con animales reales, como las grullas, bromas y, sobre todo, histeria colectiva: los investigadores Robert Bartholomew y Peter Hassall citan la semana de 1909 como ejemplo clásico1.

El Diablo nunca se fue del todo: en 1982, una votación popular dio nombre al nuevo equipo de hockey del estado, los New Jersey Devils1.

Más datos del folio

  • Hubo colegios y fábricas cerrados temporalmente; granjeros armados siguieron las huellas
  • La policía de Camden y de Bristol (Pensilvania) supuestamente disparó contra la criatura

¿Lo habrías creído?

Tres datos de este folio. ¿Te los habrías creído si te los cuentan sin fuentes?

Según una versión de la leyenda, en 1735 una mujer llamada Leeds, con doce hijos, maldijo su embarazo; el bebé desarrolló alas, cola y garras y huyó volando a los Pine Barrens

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

La leyenda de la Madre Leeds y su decimotercer hijo data del siglo XVIII

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

Entre el 16 y el 23 de enero de 1909 los periódicos publicaron cientos de supuestos encuentros en el sur de Nueva Jersey y la zona de Filadelfia

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

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