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Folio 025 · Paranormal y leyendas · 1852-1863 · Top 10 de Halloween, nº 3

El HOMBRE LOBO de Allariz existió… y fue juzgado en España

Número tres. ¿Y si te dijera que en España hubo un juicio… contra un hombre lobo?

Lugar: Allariz, Ourense, Galicia, EspañaÉpoca: 1852-1863Publicado: 28 de octubre de 2026Formato: Short

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En la primavera de 1853, un tribunal de Allariz, en la provincia de Ourense, dictó sentencia en uno de los procesos más extraños de la historia judicial española. El acusado, Manuel Blanco Romasanta, había confesado varias muertes, pero sostenía que no era responsable de ellas: según él, una maldición lo convertía en lobo. Su caso ocupa el puesto 3 del Top 10 Halloween de El Archivo Curioso.

Lo que siguió fue un debate entre jueces, médicos y hasta un hipnotizador extranjero, que acabó en el despacho de la reina Isabel II. Y un misterio, el de su muerte, que no se aclaró hasta 2011.

Un buhonero de los caminos gallegos

Manuel Blanco Romasanta nació el 18 de noviembre de 1809 en Regueiro, en el municipio ourensano de Esgos1. Sabía leer y escribir, algo poco común entre los campesinos de su tiempo, y trabajó como sastre. Tras enviudar joven se hizo vendedor ambulante y recorrió Galicia y parte de Portugal. Conocía bien los montes y a menudo hacía de guía para quienes necesitaban cruzarlos.

Era la Galicia rural de mediados del siglo XIX: aldeas aisladas, caminos peligrosos, una fuerte emigración y lobos reales que causaban daños al ganado y, a veces, a las personas. En ese mundo circulaban también viejas creencias sobre el lobishome y sobre el sacaúntos, un personaje del folclore al que se acusaba de comerciar con grasa humana.

Huida, detención y confesión

En 1844 ya se le relacionó con una muerte cerca de Ponferrada y fue condenado en rebeldía. Después vivió con un nombre falso y, con el tiempo, empezaron a desaparecer en sus viajes varias mujeres y niños que le habían contratado como guía. Romasanta abandonó Galicia con un pasaporte falso y en septiembre de 1852 fue detenido en Nombela (Toledo)2.

Trasladado a Allariz, confesó trece muertes1. Y añadió algo insólito: que una maldición lo transformaba en lobo y que había actuado bajo esa forma.

El juicio de 1853 y los médicos

La causa número 1.778 del juzgado de Allariz1 tomó la confesión en serio, pero no la explicación. En octubre de 1852, los médicos que lo examinaron concluyeron, con argumentos influidos por la frenología de la época, que no estaba loco: había actuado por libre voluntad y sospechaban que inventaba su dolencia2. El tribunal lo absolvió de cuatro muertes, que atribuyó a lobos auténticos a partir de las pruebas forenses, y el 6 de abril de 1853 lo condenó por nueve a morir a garrote, además de a pagar 1.000 reales por cada víctima2.

La sentencia no se ejecutó. La Audiencia de A Coruña la rebajó a cadena perpetua; la fiscalía recurrió y, en marzo de 1854, se restableció la pena de muerte2.

La carta del hipnotizador y el indulto de Isabel II

Entonces intervino un personaje inesperado. Un hipnotizador francés que vivía en Londres y firmaba como «Mr. Phillips» escribió al ministro de Gracia y Justicia, José de Castro y Orozco. Sostenía que Romasanta sufría una monomanía, la licantropía, que podía tratarse con hipnosis, y pidió aplazar la ejecución para estudiarlo. Se cree que tras el seudónimo estaba Joseph-Pierre Durand de Gros, uno de los pioneros del hipnotismo, aunque no hay prueba documental2.

El ministro trasladó el asunto a la reina. Por Real Orden de 13 de mayo de 1854, Isabel II conmutó la pena de muerte por cadena perpetua2. El caso de Romasanta llegó así hasta la cúspide del Estado en plena discusión europea sobre dónde termina la culpa y empieza la enfermedad mental.

Qué es mito y qué no

Es real que Romasanta fue juzgado en Allariz, que confesó y alegó convertirse en lobo, que fue condenado a muerte en 1853 y que Isabel II le conmutó la pena. Es real también que los médicos de la época pensaban que fingía.

Su final fue durante mucho tiempo un enigma. Se dijo que murió en 1854 en la cárcel de Allariz o en Celanova, incluso que un guardia lo mató de un disparo, y un documental de la Televisión de Galicia de 2009 apuntó al castillo de San Antón, en A Coruña1. En 2011, los investigadores Cástor y Félix Castro Vicente localizaron noticias de periódicos madrileños de diciembre de 1863 que daban cuenta de su muerte en el presidio de Ceuta el día 14 de ese mes, por un cáncer de estómago3. Es la versión mejor documentada, aunque su tumba sigue sin localizarse3.

Lo de «primer caso documentado de licantropía clínica en España» es una etiqueta posterior, no un diagnóstico. La historia ha inspirado la película *El bosque del lobo* (1970), de Pedro Olea; *Romasanta*, de Paco Plaza, y la novela de Alfredo Conde *Romasanta. Memorias incertas do home lobo* (2004).

Más datos del folio

  • Juicio en Allariz; sentencia de muerte a garrote el 6 de abril de 1853
  • Un hipnólogo francés residente en Londres, «Mr. Phillips», escribió al ministro de Justicia sosteniendo que padecía licantropía y no era responsable, y pidió estudiarlo

¿Lo habrías creído?

Tres datos de este folio. ¿Te los habrías creído si te los cuentan sin fuentes?

Manuel Blanco Romasanta (Regueiro, Esgos, Ourense, 1809) fue sastre y vendedor ambulante, y guiaba a viajeros por los montes de Galicia y Portugal

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

Confesó trece muertes; el tribunal lo absolvió de cuatro (atribuidas a lobos reales) y lo condenó por nueve

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

Atribuyó los hechos a una transformación en lobo causada por una maldición o sortilegio

✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.

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