Cuando GALDÓS se hizo cronista de sucesos: el crimen de la calle Fuencarral
Benito Pérez Galdós, el gran novelista español, se hizo cronista de sucesos.
Lo que vas a aprender
📂 Este Short es un adelanto. El folio completo, con todo el contexto y las fuentes: El crimen de la calle Fuencarral: el PRIMER juicio paralelo de España (1888)
En el verano de 1888, Benito Pérez Galdós, el autor de los «Episodios Nacionales», se convirtió en cronista de sucesos. Durante casi un año siguió el asesinato de una viuda rica en su piso del número 109 de la calle de Fuencarral, en Madrid, por el que fue juzgada su criada, Higinia Balaguer.
Cartas para Buenos Aires
Galdós era corresponsal del diario argentino «La Prensa», al que enviaba cartas dirigidas al director. Entre julio de 1888 y mayo de 1889, desde la instrucción hasta la sentencia, varias trataron el caso; las fuentes no coinciden en cuántas.
La primera está fechada en Madrid el 19 de julio de 1888 y arranca con un diagnóstico: los españoles vivían «bajo la influencia de un signo trágico». Los periódicos llenaban sus columnas de crímenes en lugar de política o literatura. Galdós describe a los reporteros asediando los juzgados para construir después una historia «más o menos fantaseada y novelesca» del drama.
Del elogio a la sospecha
Lo curioso es que en esa primera carta Galdós no condena a la prensa. Al contrario: reconoce que los periódicos, además de informar, estaban ayudando a la investigación, y llega a atribuir los avances del proceso a la insistencia de la opinión pública a través de la prensa. Casi todo Madrid sospechaba entonces del hijo de la víctima, preso en la cárcel Modelo, y del director de la cárcel.
Pero en la misma carta asoma la duda. Galdós cuenta que muchos testigos que habían asegurado en los periódicos haber visto al hijo por la calle se retractaban o dudaban al llegar ante el juez. Y critica a los diarios que mezclaban la política con la justicia.
Con los meses, el recelo ganó terreno. Cuando varios periódicos, con «El Liberal» a la cabeza, se personaron en la causa como acusación popular en agosto de 1888, Galdós no lo compartió. Según el investigador Adolfo Carratalá, llamaba a esos diarios la «prensa criminalística» y dividió la prensa madrileña en dos grupos: los «sensatos» y los «insensatos». Y escribió que la prensa no podía ejercer de fiscal, «ni menos de juez», en asuntos criminales sin exponerse a cometer grandes e irreparables injusticias.
Un libro un siglo después
En la década de 1920, Alberto Ghiraldo las recogió en las obras inéditas de Galdós, en el volumen titulado «Cronicón». En 1973, el hispanista William H. Shoemaker revisó esa edición y restauró los fragmentos que Ghiraldo había suprimido. Hoy se publican como libro con el título «El crimen de la calle de Fuencarral»: en 2011 lo editó Lengua de Trapo, con prólogo de Rafael Reig, que comparó su estilo con el de Dashiell Hammett, el maestro de la novela negra, y en 2024 Siruela, con prólogo de Lorenzo Silva.
Los estudiosos relacionan además el caso con dos novelas del propio Galdós: «La incógnita» y «Realidad».
Más datos del folio
- La foto de Galdós de la portada está fechada en Las Palmas, 1890
- En el juicio se exhibieron los libros de administración de varios diarios para mostrar la subida de tiradas
¿Lo habrías creído?
Tres datos de este folio. ¿Te los habrías creído si te los cuentan sin fuentes?
Galdós, corresponsal del diario argentino La Prensa, siguió el caso en cartas desde su inicio hasta la sentencia de mayo de 1889
✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.
Galdós dividió la prensa madrileña en «sensatos» e «insensatos»
✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.
Las crónicas se han editado como libro, «El crimen de la calle de Fuencarral», y su estilo se ha comparado con el de Dashiell Hammett
✓ Es verdad. Está en este folio y en sus fuentes.
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